[Más artículos sobre La Romana]

D. José Mira Figueroa, más conocido entre los romaneros como "Pepín", nace en La Romana (Alicante) el 25 de Julio de 1.912. Músico de profesión y concertista de piano, deleitó con sus dotes artísticas a los públicos más exigentes de España, Francia y otros paises. Pero sus mejores notas las dedicó en las reuniones que celebreba con sus amigos en "La Leonera", agrupados en la asociación cultural de la que formó parte en La Romana: El Tranvía.

La designación de una calle con su nombre en La Romana, en el 2004, fue motivo de confrontación para aquellos vecinos que desconocen que el reconocimiento a este ilustre romanero va más allá de su tierra, y que desde hace años la capital alicantina cuenta también con una calle dedicada al músico José Mira Figueroa.

Forma parte del patrimonio municipal la cueva en la reunía a su variado grupo de amistades y que escuchó sus últimas notas musicales: "La Covo de Pepín". Quisó morir entre sus paisanos, y así falleció en La Romana el 24 de octubre de 1976. Desde entonces descansa en el cementerio municipal de La Romana

Casa donde vivía en La Romana José Mira FigueroaQuizá fue la vida bohemia y trasgresora que llevó en este pueblo de La Romana la que desmerece el reconocimiento entre alguno de sus paisanos.

En esta web queremos dedicar el espacio que, por justicia historica, rescate del olvido a este músico romanero: Como persona de bien y como concertista reconocido mundialmente. Personaje que llevó el nombre de La Romana más allá de nuestras fronteras, que dejó huella en el municipio, y del que nos queda un difuso recuerdo apenas difundido.

A continuación extraemos algunos párrafos del libro "Historia de la música en la provincia de Alicante" (Institututo de Estudios Alicantinos) dedicados a su vida profesional. Recordamos su paso por La Romana a través de un relato del cronista oficial de la Ciudad de Alicante, Enrique Cerdán Tato. Finalmente dispones de un artículo sobre "La Generación del Horror", nombre con el que Cerdán Tato bautiza a la tertulia literaria que en el antiguo Hotel Samper de Alicante, en los años 50, reunía a un grupo de jóvenes intelectuales, entre los que figuraba José Mira Figueroa.

 

MUSICO JOSÉ MIRA FIGUEROA

(*) Juan de Dios Aguilar Gómez. "Historia de la música en la provincia de Alicante"

Una bien acusada vocación le llevó desde muy niño, no sólo a la música en general, sino concretamente hacia el piano con el que indudablemente ha conquistado una justa resonancia como concertista.

Cursó los correspondientes estudios en el Rea Conservatorio de Música y Declamación de Madrid, y terminada la carrera aun marchó a París donde continuó estudios de perfeccionamiento con la eminente pianista, María André, profesora de L' Ecole Normal de Musique, de tan relevante historial

Permaneció en París de 1928 a 1933, consiguiendo una técnica y una flexibilidad excepcionales. En el mismo País ya dio algunos recitales que fueron muy bien considerados por aquel público y la crítica. Pronto apareció Mira Figueroa en el ambiente musical de nuestra ciudad como un joven concertista de grandes dotes y de sumas posibilidades.

A finales de 1935 ofreció un primer recital en el Teatro Principal, causando muy grata impresión su dominio de la técnica y su profundo conocimiento de los impresionistas franceses.

El 1 de diciembre de 1941 volvió a aparecer en nuestro Principal coliseo con otro recital en el que se acentuaron los conceptos favorables acerca de sus dotes pianísticas.

Pronto el área de sus actuaciones se amplió notablemente, con giras a todo el Levante español, extendiéndose también por las principales ciudades de Galicia. Castilla, Andalucía y Marruecos, con grandes elogios de los críticos más exigentes.

Leopoldo Querol ya dijo de él en 1945: "Su temperamento de artista privilegiado le destaca como pianista de sensibilidad exquisita a la par que reúne un mecanismo limpio y conciso".

Y "ABC" de Madrid. el 9 de marzo de 1947: "Mira Figueroa, en el Ateneo puso un flexible y agudo talento al servicio de páginas de De bussy, Ravel, Severac, Poulac, Erik Satie, Mompou ... En ellas hizo brillar su limpia técnica y fino sentido de la sonoridad".

Especializado en la música francesa del periodo impresionista, de la que es un intérprete modelo en España, por su enérgica pulsación y su luminosa sensibilidad levantina es, por tanto, dueño de una gran aptitud para la interpretación de la música española y la de los románticos del piano.

Así lo dejó demostrado en la serie de conciertos que dio en la Sala Magriñá , de Barcelona; y en Tarragona, Lérida, Gerona, Reus, Valencia, Castellón y en la Sociedad "Amigos del Arte", de Tánger, donde ha tenido que volver varias temporadas.

'Sus conciertos han sido también profusos en Zaragoza, Málaga, Córdoba, Granada y otras ciudades andaluzas donde fue tan bien acogido que hubo de volver en años siguientes, recibido siempre con férvidos aplausos.

Durante varias largas temporadas actuó en las emisoras alicantinas, con interesantes ciclos de música pianística y de cámara, formando parte de Trios y una buena temporada con el malogrado Torres CIiment en obras de violín y piano. También tuvo a su cargo en las emisoras las emisiones de música sinfónica y la critica musical.

Actúa también en las emisoras de ámbito nacional: Radio Nacional de España, en Madrid, Barcelona y Valencia, tomando parte también en emisiones españolas para América del Sur.

En diciembre de 1946 actuó en dos Conferencias-concierto en el Colegio 'Mayor "Cardenal Belluga", de la Universidad de Murcia, ilustrando con unas veinte interpretaciones estas conferencias a cargo de Hernández Rubio sobre "lmpresionismo, Simbolismo y Arte puro" que fueron seguidas con gran atención en aquel ambiente ,universitario.

En mayo de 1954 volvió a tocar en, Barcelona, siendo muy interesante recoger lo que de él dijo con este motivo el semanario "Destino" de 5 de junio, que fue lo siguiente: "'En el Centro Cultural Medina se presentaba el pianista Mira Figueroa que a un dominio envidiable de su instrumento y a una aguda sensibilidad añade la sincera voluntad de servir a la música española ... Tocó obras de Mompou, Rodrigo, Asencio, Palau, Esplá y otros, y con ellos fue sinceramente aplaudido. En Mira Figueroa tenemos un pianista de verdadera clase que desearíamos escuchar a menudo".

En Alicante ha habido diversas ocasiones en que ha podido escucharse a 'Mira 'Figueroa, cosa que siempre ha constituido un acontecimiento de arte. Recordamos, entre otras fechas, el 19 de noviembre de 1954, en el Aula de Cultura de la Caja de Ahorros del Sureste de España, con un amplio programa de clásicos, románticos y españoles contemporáneos.

Otro recital en la misma Aula, el 21 de marzo de 1957 que comentamos en Radio Alicante con estas frases: “En los Tres Preludios de Debussy hizo alarde de una técnica moderna muy difícil de conseguir porque salta sobre las escuelas seculares y las didácticas académicas, siendo resultante de los consejos de los modernos pedagogos del piano y de un espíritu cultivado con el estudio y la estimación de los modernos compositores".

"El Libro de la Selva" , de Cyril Scott, que Mira Figueroa viene dando a conocer en España desde hace varios años, casi como único intérprete nacional, logra en él una brillantez y una armonía de conjunto maravillosas.

La difícil frase melódica traspasa definitivamente la intrincada selva armónica con la gracia y la audacia de un rayo de sol en el bosque. Así, con estas interpretaciones es como puede llegar a comprenderse a los modernos y estimarlos en toda su maravillosa riqueza expresionista".

En diciembre de 1960 dio un concierto en la Academia General del Aire, en San Javier. Y en el Aula de Cultura de la Caja de Alhorros del Sureste podemos registrar otros varios recitales; en abril de 1961, en mayo de 1962 y 1963.

Otros recitales fueron ofrecidos por Mira Figueroa en el Aula de Cultura de la Caja de Ahorros Provincial, en 1962; otro en el Aula de Cultura Zaragoza, de Benidorm, y otros varios en el Círculo Medina.

José Mira Figueroa cultiva también otros aspectos de la música como es la crítica que ha ejercido en diversas revistas y periódicos, y ha pronunciado conferencias que ilustra al piano, con temas como "Paralelismo entre la pintura y la música" y "Dos lecciones sobre música española" que desarrolló en la Cátedra Mediterráneo , de la Universidad de Valencia.

En Mayo de 1.957 Fue designado por la Embajada de los Estados Unidos de América para tomar parte en los "Coloquios íntimos de estudios norteamericanos" en los que desarrolló el tema "La música actual en los Estados Unidos".

En mayo de 1967, por encargo de la Caja de Ahorros del Sureste de España, ofreció un notable recital en el Aula de Cultura que esta entidad tiene establecida en Elda, ante un público numeroso que aplaudió efusivamente al artista.

Y en junio del mismo año celebró una conferencia-concierto en el Aula de Cultura Zaragoza, de Benidorm. El tema fue “ El impresionismo en la música de Claudio Debussy" que desarrolló con su habitual pericia, tanto en el aspecto de conferenciante como en el de concertista, especializado en este género del piano en el que es una verdadera autoridad.

Mira Figueroa es profesor de piano de la Excma. Diputación Provincial de Alicante y del Conservatorio "Oscar Esplá" de esta capital. En los últimos años manifiesta una gran dedicación a la enseñanza del piano, sin dejar por ello de atender a los conciertos y recitales para los que se ve solicitado frecuentemente en España y el extranjero.

 


 

LA ROMANA

(*) Enrique Cerdán Tato. Diario El País 15/ 09/ 2005

Al final de setembre del 1959 vaig arribar a la Romana , amb un vell autobús procedent de Novelda. Hi anava arnb la meua dona i la nostra filla Malula, que a penes tenia dos mesos i que portàvem en un bressol arnb anses, molt semblant a una cistella, que despertava l'atenció i, fins i tot, el temor dels veins.

A la Romana ens esperaven dos bons amics: Hipólito Falcó, que tenia a carrec seu l'administració del magatzem del blat en aquest poble tan entranyable, i Pepe Mira Figueroa, concertista de piano i natural del mateix poble.

Imagen de la Covo de PepínMira Figueroa ens va oferir passar uns dies en una cova que havia adquirit, adequat i decorat arnb molta cura i més bon gust, de manera que fins i tot dispoiava d'una acollidora sala de concerts, en un dels angles de la qual es drecava un clavecí del segle XVIII. La cova estava en el vessant.de la serra i des d'aquella altura divisàvem la mar i el poble, allà baix, entre vinyes i pedreres de marbre roig. Era un espectacle.

Recorde que va ploure torrencialment la nit en que Mira Figueroa hi va convidar diversos amics i ens va oferir un concert esplèndid de música barroca. Després, quan va escampar la pluja, van agafar de pressa la senda en direcció al poble i alla em vaig quedar arnb la família i els forrellats de la porta massissa ben tancats.

Quasi totes les nits observava com les raboses es menjaven les sobres del menjar que els deixavem pels voltants de la cova. A partir de llavors, durant els tres o quatre anys següents, vam tomar a aquell lloc la segona quizena de setembre. (...) [Leer artículo completo]


 

Los del Horror (La generación del horror)

(*) Enrique Cerdán Tato. 10/10/1992

Ciertamente, los clientes del american bar del Hotel Samper sufrirían de pesadillas, después de escuchar las conversaciones de aquel grupo de jóvenes, en su mayoría estudiantes en vacaciones, que hablaban enfática y ruidosamente de Kafka, de Sartre, de Faulkner, de Burnett, de Pisarro, de Van Gogh, de Matisse, de Moravia, de Huxley, de Joyce. Eran una peste. Figúrense que hasta hablaban de Marx, generalmente de Groucho, y andábamos por la década de los cincuenta. Con frecuencia, aquellas reuniones se prolongaban hasta bien entrada la madrugada. No resulta nada extraño que con el american bar invadido por los singulares contertulios «los restantes clientes se fueron encontrando, poco a poco, desplazados y tuvieron que ir buscándose otros sitios más tranquilos para poder degustar su café». A aquel grupo de jóvenes «por los temas que trataban y por su talante lúgubre» terminaron llamándoles «los del horror».

Precisamente, fue Dámaso Santos, crítico literario, y por entonces director de INFORMACIÓN quien, por vez primera, y en vísperas de las navidades de 1953 dio noticia impresa de esta generación de escritores: «Las jóvenes promociones provincianas son más revolucionarias tal vez porque disponen de más tiempo para leer. Tal vez también porque se conformen con un concurso de quinientas pesetas a condición de que tal concurso sea una prolongación más, una prueba deportiva de aquello que se ha discutido largamente en la tertulia». Y fue igualmente Santos quien los puso en contacto con escritores alicantinos de la anterior generación literaria, es decir, con Vicente Ramos, Manuel Molina y Rafael Azuar, los de la promoción de «Intimidad poética». Y también con José Albi.

En la tertulia había estudiantes y licenciados en Derecho, médicos, alumnos de Agrónomos, de la Academia General del Aire, de Industriales, de Comercio, un meteorólogo, un centrocampista del Hércules, «un poeta tetuaní afincado en Alicante. Un ayudante de ingeniero aeronáutico. Y un play boy (sic)». Además estaban el pintor Xavier Soler y el pianista José Mira Figueroa. Eduardo Trives recopiló un volumen de relatos de algunos de ellos que se publicaría en Barcelona con el título de «Narradores alicantinos de 1954»: José Bauzá, Enrique Cerdán Tato, Pascual Bosque, Eduardo Trives, Gonzalo Fortea, Ernesto Contreras, Manuel Girón, Francisco G. Sarriá y Alejandro Bonmatí. En su magnifico prólogo, José Bauzá escribe: «En cuanto las primeras olas del turismo internacional alcanzaron Alicante, el viejo edificio del Hotel Samper fue vendido y demolido. El martillo neumático destruyó para siempre la cuna y escenario de las reuniones de la generación del horror».

 

Queremos agradecer a Francesc y a Luis su colaboración para rescatar del olvido a D. José Mira "Pepín".

(*) Dedicaremos próximamente un capítulo a la asociación cultural "El Tranvía"